Paris Jackson, de 13 años, dejó escrito para la posteridad el nombre de su progenitor, frente a la entrada del icónico Teatro Chino del Paseo de la Fama, donde con la ayuda de uno de los famosos guantes de Michael Jackson plasmó también la forma de su mano. El pequeño Blanket, de 9 años, marcó la suela de los zapatos de su padre, apoyado por su hermano mayor, Prince, de 14, quien tomó el micrófono para expresar la importancia de la celebración de un evento como este.
Los tres menores acompañaron las huellas de su padre en el hormigón fresco con las suyas, que ocupan ya un lugar de privilegio en el suelo de Hollywood junto con las de Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor y Steven Spielberg.
“Es una muy buena celebración y sé que si Michael estuviera aquí él estaría de acuerdo”, comentó la madre del difunto artista, Katherine Jackson, luego de que los hermanos del Rey del Pop, Jackie y Tito, se dirigieran a la audiencia.
El acto, que duró cerca de hora y media, estuvo plagado de actuaciones musicales que rememoraron exitosas canciones de Michael Jackson, como They Dont Care About Us o Black or White, que corrieron a cargo de alumnos de escuelas artísticas y miembros de Cirque du Soleil.
Uno de los momentos principales fue la aparición de Justin Bieber al que presentó Paris Jackson, quien confesó ser fan de la estrella adolescente.
Al multitudinario evento acudieron también el productor Quincy Jones, el cantante Smokey Robinson, el actor de comedia Chris Tucker, así como el abogado John Branca, quien con John McClain vela por el patrimonio dejado por el Rey del Pop. Él falleció el 25 de junio del 2009 en Los Ángeles por sobredosis de los anestésicos que tomaba para conciliar el sueño y le administró el que fuera su médico, Conrad Murray, condenado por homicidio involuntario.
Fuente: eluniverso.com